La noche oscura no me dura, me la iluimina la Luna.
El silencio me lo rompe una canción de Elton John.
Somos piratas en un mar lleno de rocancanrol.
Somos hijos de la pasión que desató la libertad en democràcia.
Somos niños eternos de los ochenta.
Niños que ahora somos padres, de la proxima generación.
Hijos de la revolución tecnológica; los primeros de móvil, los últimos de las canicas.
Los últimos de las pesetas los primeros del euro.
Los últimos del Egb, los primeros de la Eso.
La puta mili se murió, a dos años de quintar.
Somos niños de los ochenta, hijos de cambios y revoluciones.