La lluvia nos abraza con su embrujo, purificador y alimentador del mundo. Su esencia nos acaricia la piel, y oxigena el ambiente. Uno no quisiera nunca mojarse, però la lluvia es vida, es alegria, es pureza.
En las altas cumbres donde la lluvia es nieve, es donde los mas grandiosos rios nacen, y a su passo riegan de vida el mundo en su camino hacia los mares y océanos.
El agua que recore el mundo es la misma que corre por nuestras venas. Somos el agua que recorre el mundo, somos el polvo que lo envuelve todo, somos el fuego que enciende las llamas en nuestro corazón.
Somos agua, somos tierra, somos fuego, somos la danza de la evolución echa perfección en la raza humana.